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viernes, 16 de julio de 2010

Acido folico


Acido folico vida para una vida



¿Qué es el ácido fólico y por qué debo tomarlo?

El ácido fólico es una vitamina B que ocurre naturalmente. Ayuda a que el tubo neural (cerebro y médula espinal) del feto se desarrolle adecuadamente. El ácido fólio se debe tomar antes y temprano en el embarazo cuando el tubo neural se está desarrollando.

Los estudios demuestran que las mujeres que consumen la cantidad recomendada de esta vitamina desde antes de la concepción y durante el primer mes del embarazo pueden reducir el riesgo de tener un bebé con defectos de nacimiento en el cerebro y la columna vertebral, los defectos del tubo neural (NTD por sus siglas en inglés).

Los NTD's más comunes son la espina bífida y la anencefalia. La espina bífida es una de las causas principales de la discapacidad infantil. La anencefalia consiste en un serio subdesarollo del cráneo y del cerebro en el recién nacido. Los estudios también sugieren que el ácido fólico puede ayudar a prevenir algunos otros defectos de nacimiento, como el labio leporino y la fisura palatina.

Se sabe también que el ácido fólico juega un papel fundamental en el proceso de la multiplicación celular, por lo tanto es altamente necesario durante el embarazo. En un estudio se descubrió que las mujeres a quienes les faltaba ácido fólico tenían mayores probabilidades de dar a luz a un bebé prematuro y de bajo peso al nacer.

¿De dónde se obtiene el ácido fólico?

A pesar de que el ácido fólico puede encontrarse en determinados alimentos como frutas, vegetales, granos, etc., es difícil obtener la cantidad necesaria de esta vitamina sólo de la dieta. Toda mujer debería consumir 400 microgramos de ácido fólico diariamente. La dieta común de muchas mujeres no aporta en ningún caso más de 200 microgramos. Por eso se recomienda el uso diario de un complejo multivitamínico que contenga 400 microgramos de ácido fólico en su forma sintética. La forma sintética del ácido fólico es además más sencilla de asimilar por el organismo que dicha vitamina en su forma natural.

El Instituto Médico (The Institute of Medicine) recomienda que una mujer aumente su consumo de ácido fólico sintético a 600 microgramos por día una vez que haya quedado embarazada. Los estudios han demostrado que la ingestión de una dosis mayor de ácido fólico por día durante el mes previo y los primeros meses de gestación, puede reducir el riesgo de que un feto sufra NTDs en un 70%. De todos modos, es importante que el consumo diario de ácido fólico por parte de la mujer no supere los 1000 microgramos diariamente.

Además de beneficiar a mi futuro bebé, ¿el ácido fólico me beneficia en algo a mí?
El ácido fólico beneficia a todo el mundo, hombres y mujeres de cualquier edad para mantener la buena salud. El ácido fólico cumple un papel importante en la producción de glóbulos rojos. El ácido fólico también puede ayudar a prevenir algunos problemas de salud, aunque aún se están haciendo investigaciones.
¿Qué más puedo hacer para asegurarme de tener un bebé saludable?

Anticípese a los hechos. Vea a su médico y hágase un examen físico completo. No fume ni beba alcohol, siga una dieta sana y no olvide tomar una vitamina de ácido fólico antes del embarazo.

Para más información sobre la importancia de tomar ácido fólico, vea el anuncio de servicio al público. Patrocinado por la estación Univision 40 en Raleigh, NC.

jueves, 15 de julio de 2010

Citrato de Clomifeno


El citrato de clomifeno es un fármaco diseñado para provocar y estimular la ovulación. Si un problema de fertilidad se origina por una ovulación poco frecuente o ausente, el citrato de clomifeno puede ser el primer tratamiento para la fertilidad. Debido a que el citrato de clomifeno es relativamente seguro y poco costoso, algunos médicos prescriben un ciclo de tratamiento después de los exámenes de infertilidad. Algunos médicos prueban el clomifeno durante los primeros tres meses antes de cambiar a pruebas más complicadas.

Si el clomifeno no tiene éxito, algunos médicos lo combinan con otros medicamentos. Si la ovulación aún no tiene lugar con la dosis más elevada de clomifeno, también pueden tomar metformina. Este medicamento influye en los niveles de glucosa y parece tener resultados favorables para estimular la ovulación cuando se usa en combinación con clomifeno. Antes de recetar estos medicamentos, ya se deben haber realizado la mayoría de los exámenes básicos de fertilidad. Como norma, se realiza al menos una ecografía vaginal, para evaluar los ovarios y el grosor del endometrio. El análisis de semen también se lleva a cabo para detectar la presencia de defectos espermáticos. Adicionalmente, se realizan exámenes para detectar trastornos en la glándula pituitaria (prolactina), la glándula tiroides y la glándula adrenal.

Antes de iniciar un ciclo de tratamiento con clomifeno, se debe realizar una ecografía vaginal de los ovarios para detectar la presencia de quistes ováricos (vesículas llenas de líquido). Si el ciclo no tiene éxito, y debe realizarse un nuevo ciclo, también debe llevarse a cabo una ecografía en fresco. Aproximadamente en un 5% de los casos, los quistes aparecen tras del uso de clomifeno.

El clomifeno puede ser utilizado tanto para inducción de la ovulación como para hiperestimulación leve de los ovarios en la IIU. Puede ser el primer medicamento que se emplee para provocar la ovulación.


Cómo funciona

El clomifeno funciona de manera opuesta a la forma en la que trabajan los estrógenos, hormonas femeninas. Estimula al organismo para que libere hormona folículo estimulante (FSH) y hormona luteinizante (LH), las hormonas necesarias para la ovulación. El fármaco se comporta como un “anti-estrógeno” y convence al organismo de que el nivel de estrógeno es bajo. En respuesta a esto, el organismo producirá todas las hormonas necesarias que influyen en el crecimiento de un folículo, que producirá estrógenos. También trabaja directamente sobre el hipotálamo y así, asegura un incremento en la liberación de la hormona GnRH. Además, la glándula pituitaria se hace más sensible a esta GnRH, lo que resulta en un aumento de la producción de FSH y de LH y finalmente en una posible ovulación.

El clomifeno puede provocar que el organismo genere dos a tres veces más de la cantidad normal de estrógeno. El clomifeno no estimula directamente la ovulación, sino en forma indirecta, reinstaurando una situación normal en cuanto a la serie de eventos relativos a la ovulación. El clomifeno puede ayudar a las mujeres que no producen folículos maduros, produciendo óvulos maduros para ovular.

Las propiedades “anti-estrógeno” también pueden influir en otros órganos. Algunas mujeres notan que el moco de su cuello uterino no se diluye ni se elastiza, como ocurriría normalmente cuando el moco cervical reacciona al estrógeno y se prepara para la ovulación. Del mismo modo, el revestimiento del útero puede no estar preparado adecuadamente.

Debido a esto, el grosor del endometrio también se examina en cada visita de control.


Cómo se usa

El clomifeno se administra oralmente, en forma de comprimidos durante un período de 5 días, y generalmente se empieza el día 3-7 de su ciclo (el día 1 es el primer día de su sangrado menstrual completo). En algunos casos el efecto puede controlarse en el hogar, llevando un registro de la temperatura corporal basal, pero es decisión del médico determinar la mejor estrategia para controlar el efecto de la medicación. El método de control depende especialmente de las razones y del propósito por los que a una mujer se le ha recetado clomifeno. Los médicos mayormente prefieren que sus pacientes los visiten en sus consultorios. La primera administración de clomifeno, a menudo es controlada con mucha cautela hasta que haya ocurrido la ovulación. Si se descubre la dosis correcta, entonces, los controles pueden hacerse tranquilamente en los ciclos siguientes. Debido a que pueden desarrollarse múltiples folículos en respuesta al clomifeno, a menudo se practica una ecografía de ovarios para controlar el desarrollo de los folículos.

Si la medicación sólo se está utilizando para inducción de la ovulación, entonces se aconseja a las parejas que mantengan relaciones sexuales cada dos días durante una semana, comenzando unos pocos días después del último día en que se toma el medicamento.

No existe una fórmula perfecta para predecir la dosis indicada - el tratamiento comienza con un comprimido de 50 miligramos, una vez por día, durante un período de cinco días. Hay una conexión entre el peso corporal y la dosis. Debido a que el porcentaje de posibilidades de quedar embarazada no es mayor cuando se duplica la dosis, carece de sentido administrar una dosis más alta. Si el primer ciclo de administración no causa ovulación, se eleva la dosis en 1 comprimido en el segundo curso de administración. Las dosis se incrementan de a 50 miligramos hasta que se alcanzan los 150 miligramos (3 tabletas). Es raro obtener éxito con 200 ó 250 miligramos y por eso estas dosis no se utilizan. Si con 150 miligramos no ocurre la ovulación, se considera que la administración de clomifeno ha fracasado y se aplican otros tratamientos.


Posibles efectos secundarios

En principio, todo medicamento puede causar efectos secundarios, que varían de serios, a nada en absoluto. No todos los notarán. Algunas veces, una paciente no notará ningún efecto secundario en absoluto. Cuando se toman medicamentos, uno siempre debe sopesar los pros y los contras entre el efecto deseado del medicamento y los posibles efectos secundarios.Cuando se emplean medicamentos para estimular la ovulación, en general el objetivo deseado (de quedar embarazada) justifica su uso.

Debido a que el clomifeno actúa como un anti-estrógeno, pueden presentarse efectos secundarios causados por una relativa insuficiencia de la hormona femenina (una situación que hasta cierto punto puede compararse con la menopausia).

* Aproximadamente el 10% de las pacientes dice experimentar sofocos al utilizar este medicamento.
* Más del 5% de las pacientes informa inflamación abdominal, sensación de hinchazón, dolor y sensibilidad.
* Aproximadamente el 2% de las pacientes dice tener molestia en las mamas, nauseas y vómitos.
* Menos del 2% de las pacientes informa síntomas relacionados con la visión, dolores de cabeza o pérdida del cabello.
* El 5% de las pacientes desarrolla quistes.
* El clomifeno hace que el moco del cuello uterino sea consistente, porque el organismo cree que el nivel de estrógeno es bajo. Un moco de cuello uterino de mala calidad puede impedir el éxito de una fertilización.
* Una elevada (pero controlable) posibilidad de embarazos múltiples.

El uso de clomifeno también ha sido asociado a la aparición de cáncer de ovario. Hasta ahora no han habido evidencias definitivas de tal relación. Sin embargo, se sabe que las mujeres que no han podido tener hijos y que siempre han tenido problemas con su ciclo – por lo que han tomado medicamentos – sí tienen una posibilidad levemente mayor de padecer cáncer de ovario. Esta posibilidad levemente mayor también podría ser causada por el mismo trastorno ovárico, más que por el uso de medicación. Ya se sabía de una relación entre la infertilidad y una mayor posibilidad de cáncer de ovario antes de que éstos medicamentos se comercializaran. No obstante, es bueno no emplearlos innecesariamente durante demasiado tiempo.


Resultados

El clomifeno se emplea para diferentes tratamientos, lo que implica que el resultado dependerá de la razón por la que se recetó. “Con pacientes seleccionadas correctamente, se supone que el 80% ovulará, y puede suponerse que el 40% quedará embarazada”, según Speroff y cols., autores de la publicación Clinical Gynecologic Endocrinology and Infertility. Aproximadamente el 75% de los embarazos, que tienen lugar como resultado del clomifeno, se producen en los tres primeros ciclos de tratamiento. Estos resultados corresponden al uso de clomifeno para provocar la ovulación.

El porcentaje de embarazos por ciclo de ovulación se aproxima al 15%. Casi el 5% de los embarazos son embarazos múltiples (casi todos mellizos). Las parejas no deben desalentarse si el empleo de clomifeno no resulta en un embarazo – éste es el más moderado de una diversa gama de enfoques. Si el tratamiento no resultó en un embarazo, los médicos podrían combinar el clomifeno con otros medicamentos, u optar por otro enfoque.


Como tener un bebe



Cuando una pareja decide tener un bebé, no sabe si el embarazo se conseguirá pronto o si tendrá que tener algo de paciencia. Lo mejor que puede hacer hasta que llegue ese momento es llevar una vida sana y abandonar las malas costumbres.

¿Qué hábitos favorecen la fertilidad femenina?

* Cuando se decide buscar un bebé es aconsejable abandonar los hábitos perjudiciales, como fumar, consumir alcohol o drogas y trasnochar a menudo.

* La alimentación también es importante. El sobrepeso o la extrema delgadez pueden afectar a la fertilidad, sobre todo porque ambos factores suelen causar desarreglos en el periodo menstrual.

* Para aumentar las posibilidades de quedarse embarazada, conviene realizar ejercicio con regularidad, reducir el consumo de fritos y grasas, y no abusar de la sal, el azúcar, el café, el té y los refrescos de cola. La cafeína también disminuye las posibilidades de embarazo.

¿Qué factores pueden alterar la masculina?

* Aunque muchos hombres piensen que el efecto desinhibidor del alcohol despierta la libido, en realidad beber en exceso tiene un efecto doblemente negativo: debilita el semen y ocasiona más problemas de erección.

* En los hombres la dieta también es importante. De hecho, la obesidad es una de las causas de la infertilidad. Algunos estudios apuntan que sólo con modificar la dieta, introduciendo productos naturales, se podría mejorar la calidad y movilidad de los espermatozoides hasta en un 50%.

* Al hombre se le recomienda no usar prendas ajustadas que compriman la región genital, ni permanecer mucho tiempo sentado, ya que el aumento de temperatura afecta a la cantidad y calidad de los espermatozoides.

¿Cómo afecta el estrés?

El estrés es uno de los factores que más dificultan el embarazo. Las mujeres con mucha tensión suelen tener ciclos menstruales poco regulares y los hombres suelen presentar una disminución en sus niveles de espermatozoides.

Además, muchas de las personas estresadas suelen descansar poco, alimentarse de forma desequilibrada, tomar muchos excitantes (café, alcohol, tabaco...) y no practicar deporte.

A menudo, cuando la pareja no logra el embarazo, se genera un estrés extra. Se entra así en una rueda sin fin, ya que el estrés produce infertilidad y la infertilidad genera estrés.

Es importante que la pareja aprenda a relajarse para mejorar sus relaciones. Los masajes ayudan mucho.
¿Cuándo y cómo deben ser las relaciones sexuales?

Las posibilidades de embarazo aumentan si durante el periodo fértil se hace el amor en días alternos. Con esta frecuencia la calidad del esperma es óptima, ya que no es bueno que el hombre tenga una eyaculación una o más veces cada día. Tampoco es bueno lo contrario. La abstinencia prolongada reduce la calidad del esperma.

Cuando se tienen relaciones dos o tres veces por semana, la probabilidad de quedarse embarazada en el curso de medio año es muy alta. Los expertos aconsejan no empezar a tener relaciones sexuales planificadas de antemano. Si al cabo de unos seis meses no se ha logrado el embarazo, entonces sí es preferible anotar en un calendario el plan de actividad sexual según el ciclo menstrual de la mujer.

¿Qué posturas son las más aconsejables?

Cuando el semen es fuerte y abundante no importa la postura en la que se practica el sexo, pero si es débil se recomienda elegir posturas en las que los espermatozoides lleguen mejor al útero.

La tradicional postura del misionero, en la que la mujer se encuentra debajo y el hombre arriba, es la más favorecedora. Las peores son aquellas en las que la mujer está sentada o de pie; los espermatozoides, dado el caso, pueden ser incapaces de enfrentarse a la fuerza de la gravedad y avanzar hacia arriba.

Después de tener relaciones sexuales conviene que la mujer permanezca 30 minutos tumbada; puede ponerse unas almohadas bajo las nalgas para impedir que el semen salga por la vagina. No debe ir inmediatamente al lavabo para orinar o lavarse.

¿Cuánto se puede tardar en conseguir un embarazo?

Una pareja joven y supuestamente fértil tiene un 25% de posibilidades de conseguir un embarazo en un mes en el que haya tenido relaciones sexuales durante el período ovulatorio. Un 30% lo logra en tres meses, un 70% en medio año y aproximadamente un 80% en un año.

Los problemas de fertilidad están relacionados con muchos factores. Uno de los más importantes es la edad de la mujer (la reserva de óvulos se va agotando). A los 35 años la posibilidad mensual de quedarse embarazada es del 10%, mientras que a los 40 años es solo de un 5%. Esto no significa que una mujer de más de 35 años no pueda tener más hijos, sino que necesitará más tiempo para conseguirlo.

Los especialistas aconsejan buscar asesoramiento si no se consigue el embarazo en un año (seis meses si la mujer es mayor de 35 años).

¿Se necesita un aporte extra de vitaminas?

Si la mujer come de forma saludable no necesitará un aporte adicional de vitaminas, con una excepción: el ácido fólico. Esta vitamina es esencial en el desarrollo de los órganos del bebé y reduce el riesgo de que este sufra daños en el tubo neural, como la espina bífida.

Se aconseja tomar un comprimido diario desde un mes antes de buscar el embarazo.
En qué casos hay que esperar

Hay circunstancias en las que se aconseja esperar un poco antes de buscar un bebé:
* Tras dejar la píldora. Conviene esperar hasta que el ciclo se regule. Las mujeres que se quedan embarazadas justo al abandonar la pastilla tienen un 1,5 más de probabilidades de tener mellizos.

* Si se toman medicamentos o se sigue un tratamiento por una enfermedad crónica, se aconseja consultar al médico antes de buscar un embarazo. Él recomendará el momento idóneo.

* Tras un aborto , conviene esperar al menos un par de meses.

* Tras un parto (natural), hay que esperar al menos seis meses.

* Tras una cesárea, se debe esperar un año.

* Si se tiene un hijo, se recomienda esperar a que cumpla 18 meses.

Los mejores días

Aunque no conviene que la pareja esté pendiente del calendario, es práctico conocer el ciclo y los días fértiles de la mujer (los tres previos a la ovulación y el día en que se produce), para saber cuándo es más alta la probabilidad de quedarse embarazada. El ciclo va desde el primer día de la menstruación hasta el inicio de la siguiente.

La ovulación suele tener lugar 14 días antes de la regla. En un ciclo de 28 días la ovulación se produce a mitad del ciclo. Si el ciclo es más largo, el momento de la ovulación se atrasa. Y si es más corto, se adelanta. Cuando los ciclos no son regulares conviene utilizar un test de ovulación (se vende en farmacias). Tras la ovulación algunas mujeres experimentan un leve aumento de la temperatura.
via| ser padres .es